Teatro Miguel Lomelí Ceseña, la última “Gran Estafa” de Arturo de La Rosa; se gastó el dinero, dejó un cascarón como obra

Se habrían gastado los 24.5 millones de pesos etiquetados  y aunque en su último Informe la presentó como una obra termina, sólo hay un cascaron de edificio, dijo en conferencia de prensa la alcaldesa Armida Castro Guzmán.

Los Cabos, BCS.- La última “Gran Estafa” del Gobierno de Arturo de La Rosa fue presentar durante su Tercer Informe de Labores un Teatro “Miguel Lomelí Ceseña” casi listo para estrenarse, con butacas y sonido de primer mundo, sin embargo en los hechos solo dejó una obra en cascaron y sin presupuesto para concluirlo, advirtió la alcaldesa Armida Castro Guzmán.

La mañana de este lunes Castro Guzmán informó que ha pedido a los titulares de las áreas competentes a que hagan un diagnostico y entreguen un dictamen sobre la situación física de la obra del teatro “Miguel Lomelí Ceseña” ubicado en la calle Zaragoza, en pleno Centro Histórico de la Ciudad, sobre todo porque hay la sospecha de que los materiales utilizados son de mala calidad.

Al respecto, Armida Castro Guzmán dijo que tienen el listado de las empresas que hicieron las obras, las facturas, los montos cobrados y los trabajos que iban a realizar, por lo que están revisando que lo pagado coincida con lo que hay en obra física.

Fue la propia alcaldesa quien sostuvo que durante su Tercer Informe de Labores Arturo de La Rosa presentó en pantalla un teatro “Miguel Lomelí” casi listo para inaugurarse, con butacas y sonido de primera tecnología, sin embargo en los hechos lo único que heredaron fue una obra en cascaron.

Durante su administración Arturo de La Rosa anunció una inversión de 24.5 millones de pesos, recursos que habían obtenido ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con la gestión de la Cámara de Diputados.

Después del Pabellón Cultural de Cabo San Lucas, el teatro “Miguel Lomelí Ceseña” es el espacio cultural más importante  del destino turístico y desde hace cuatro años se encuentra fuera de circulación, después de ser dañado por el huracán “Odile” que azotó al municipio la madrugada del 15 de septiembre del 2014.

Fuentes oficiales señalaron que la administración de Arturo de La Rosa se habría gastado el dinero etiquetado para la obra pero lo peor del caso es que solo dejó una obra en cascaron, le faltan todos los interiores, incluyendo las butacas y el sonido.