El Arte y la política, se hacen presente en la exposición “Servilletario” de Jesús Flores Romero

La Paz, BCS.-  Con su exposición denominado “Servilletario” el ex regidor Jesús Flores Romero tuvo la oportunidad  de hacer compatible el arte y la política, al reunir a la comunidad artística de la entidad pero también a la clase política de diversos colores y sabores, entre ellos el presidente nacional de la Red 360, Alejandro rojas Tirado.

Este fin de semana Flores Romero, también ex dirigente del PRI en la entidad, tuvo su exposición  en la Galería de Arte Carlos Olachea, con el respaldo del Instituto Sudcaliforniano de Cultura.

Al asistir como invitado especial, el presidente nacional de la Red 360, Alejandro Rojas Tirado  resaltó el talento  de Jesús Flores, a quien definió como un excelente artista y un mejor político.

Asimismo durante la exposición del “Servilletario” tuvo la oportunidad de charlar con otros invitados, como  con el excandidato a la alcaldía de La Paz, Marcos Puppo;   con la dirigente del PRI en la entidad, Gabriela Cisneros, con la diputada local Ana Beltrán, con el ex gobernador Guillermo Mercado Romero, entre otros políticos que se dieron cita.

Flores Romero agradeció a cada uno de los invitados y subrayó que hay cosas importantísimas en la política, que pocas veces los políticos las presumen,  es la educación, la capacidad intelectual; y la otra es el gusto y el reconocimiento a quienes hacen arte.

Desde su punto de vista,  la gente tiene que darse cuenta que los políticos también tienen sensibilidad, también saben hacer otras cosas, también son humanos”.  “Veo una diferencia sustancial entre el político que no aprecia el arte y el que sí, asegurando que los primeros son “más sensibles”.

Jesús Flores inició sus dibujos en la preparatoria, como técnica para concentrarse en clase sin tomar apuntes, a los 18 años ingresa a la política y desde entonces no ha parado de dibujar en restaurantes, aviones, oficinas, reuniones y donde tenga oportunidad.

El artista político  cuenta con alrededor de 150 cuadros, incluyendo servilletas, y la única pieza que tiene una dedicación es un cuadro a su esposa, en el cual trabajo por un lapso de cinco meses cuando ella tuvo cáncer y lo combatió a base de radio y quimioterapia.