Consignan a los dos del Necaxa

Aguascalientes, Ags. Los jugadores de los Rayos de Necaxa, Luis Gorocito Resendez, oriundo de Uruguay, así como Alejandro Molina fueron consignados al Centro de Readaptación Social de ésta capital, luego de que el agente del Ministerio Público encontró elementos para acusarlos del presunto delito de lesiones dolosas contra el joven Luis Mariscal López de 22 años quien resultó con triple fractura de cráneo y faciales.

La agresión ocurrió cerca de la 1:30 horas del domingo en el estacionamiento de un centro comercial del norte de la ciudad cuando los jugadores salieron de un antro llamado El Barezzito donde los futbolistas lanzaron piropos ofensivos a Susan Griselda López, prima del hoy afectado, quienes con un par de amigos salían de un bar contiguo llamado La Cantinita.

Luis Mariscal les reclamó su actitud y se abalanzaron sobre él para golpearlo con pies y puños incluso cuando yacía en el piso inconsciente, el delantero sudamericano, regresó para patear la cabeza del afectado.

Tras ello se dieron a la fuga en un vehículo BMW color plata en el que viajaban.

Posteriormente fueron detenidos por policías municipales y luego fueron remitidos a las instalaciones de la Policía Ministerial del Estado, y de ahí esta noche fueron enviados según informó en un comunicado la Fiscalía General a la prisión de ésta ciudad.

Los futbolistas quedaron puestos a disposición de un juez local que determinará su situación legal en las próximas horas, el delito del que se les acusa es considerado grave.

Luis Mariscal López fue intervenido por tercera ocasión la mañana de éste lunes en el interior del hospital Miguel Hidalgo, donde se reporta su estado de salud como crítico y donde se anticipa podría tener secuelas en caso de salvar la vida.

De esta manera inicia el juicio contra los necaxistas y si resultan culpables podrían purgar una pena de hasta 9 años de prisión y de 25 a 150 días de multa, así como a la reparación total de los daños, porque las lesiones ponen en riesgo la vida de la víctima.

se publico en:  La  Jornada