Justicia para Rafal Murúa; cárcel a los autores materiales e intelectuales

Periodistas mexicanos sufrimos otra vez una agresión de muerte. Porque cuando hieren a uno, nos hieren a todos. Otra vez fue en Baja California Sur, en el noroeste del país.

Rafael Murúa Manríquez, de 34 años, fue asesinado y su cuerpo localizado en una brecha en el municipio norteño de Mulegé el pasado 20 de enero.

Rafael, joven reportero, padre de familia, amigo de muchos, fue emprendedor de la primera estación de Radio comunitaria en esta entidad, Radio Kashana. Siete años pasaron para que su proyecto periodístico comenzara a cristalizarse, pero fue interrumpido en un instante por su asesinato.

Desde este rincón que también es México lanzamos un reclamo de justicia. Desde esta tierra en donde sí ocurren muchas cosas y por ello estamos comprometidos en ejercer el Periodismo aun con todas sus limitaciones y riesgos, condenamos el homicidio de nuestro colega y demandamos a las autoridades locales y federales una investigación rigurosa, que no excluya de las líneas de investigación el ejercicio de su profesión.

Asimismo, nos pronunciamos en contra de discursos estigmatizantes y tendientes a la criminalización.

Estamos molestos y dolidos, y hemos aprendido a vivir con preocupación desde hace mucho tiempo, pues en nuestro país suman al menos 122 periodistas que han sido asesinados desde el año 2000, en relación con su trabajo, como lo ha documentado la organización Artículo 19.

En BCS enfrentamos el primer asesinato de un periodista, vinculado a su ejercicio, el 14 de abril de 2017. Fue Maximino Rodríguez Palacios. Los hechos nos cimbraron entonces y nos cimbran hoy ante las fallas profundas del Estado mexicano para garantizar nuestro libre ejercicio.

Rafael Murúa había denunciado una campaña de hostigamiento y desprestigio en noviembre de 2018 y, de acuerdo a la documentación de Artículo 19 y la información disponible, se sabe que desde 2017 el colega había recibido amenazas de grupos delincuenciales, motivo por el cual se autocensuró y salió del estado, respaldado por el Mecanismo de Protección a Periodistas.

Hoy ya no está con nosotros. Se apagó otra voz. Exigimos a las autoridades federales y locales el esclarecimiento de los hechos y solicitamos se activen las medidas cautelares necesarias para proteger a su familia.

Reiteramos nuestra convicción: no se construye ciudadanía y democracia sin prensa libre. Por todos los colegas asesinados en nuestro país, hoy recordamos la exigencia compartida e insistimos al Gobierno federal y a las entidades el respeto pleno a nuestro ejercicio profesional.

No más violencia contra nadie. Alto a las agresiones a periodistas. Justicia para todos.  Basta de impunidad.

Firman la carta: Red BCS de Periodistas  integrada por Gladys Navarro, Reyna Haydeé Ramírez, Karen Soto Beiren Esliman, Elvira Vargas, Antonio Cervantes, Carlos Ibarra, Gilberto Santisteban y  Efraín Patiño.